Cáncer, palabra tabú. Vivirlo en primera persona te hace entender muchas cosas y le da aun más sentido a la marcha cicloturista solidaria.

Cuando un cáncer lo cambia todo

Son momentos de dolor. La pérdida de un ser querido es siempre un punto de inflexión en nuestras vidas. Nos hace pensar. Nos hace tener un momento de lucidez en el que vemos la fragilidad de nuestra existencia.

Luego viene nuestro día a día que nos engulle de nuevo y nos devuelve a esa falsa realidad, esa que nos impide disfrutar de los pequeños placeres de la vida e incluso se empeña en hacernos infelices de manera sistemática.

Una realidad que nos arrebata vivir con plenitud nuestro activo más preciado y escaso: nuestro tiempo. Una realidad que nos vende quimeras de falsa felicidad, que como decía un sabio: si no eres feliz con lo que tienes, qué te hace pensar que lo serás con lo que no tienes.

Todas estas reflexiones se nos revelan como verdades absolutas por unos instantes cuando de forma rápida, casi sin darnos cuenta ni tiempo a despedirnos, la vida nos arrebata personas de nuestro entorno de una manera despiadada.

Estos últimos meses, para nuestra familia, han sido complicados, especialmente a partir del momento que la noticia que un cáncer venía a instalarse en nuestras vidas. Una noticia que nos cayó como un jarro de agua fría.

Si a las personas del entorno les afecta, no hay palabras para describir como transforma a la persona que lo padece. Sentimientos y emociones se agolpan a cada instante, hasta que el desenlace final nos hace sentir, dolorosamente y en primera persona, esa fragilidad a la que antes hacía mención.

Reafirmando la marcha cicloturista solidaria

En paralelo a todo esto, estos meses también han sido tradicionalmente para mi, el momento en el que tocaba ponerle hilo a la aguja a la marcha cicloturista solidaria para que tomara forma de una manera decidida.

Han sido meses de sensaciones confrontadas. Por una parte lo que implican los sentimientos y emociones que vivíamos en casa. Y por otro lado trabajar con la ilusión que supone organizar un evento como es éste y, sobre todo, intuir la esperanza que suponía para muchas personas desconocidas que el fruto del mismo se pueda traducir en resultados por parte del equipo de investigación del IDIBELL. Estoy convencido que al Sarcoma de Ewing le quedan los días contados.

¿La lucha que abandera esta marcha cicloturista solidaria en favor de la Fundación Alba Pérez es la mejor? Seguro que hay alguien que se lo pregunta. La verdad es que no lo sé. Y tampoco me preocupa. Lo realmente importante es que cada uno de nosotros adoptemos el valor de la solidaridad como parte de nuestro día a día.

Pero dejadme que os diga qué me enamora de la investigación que desarrolla el centro de investigación IDIBELL con el apoyo de la Fundación Alba Pérez: se trata de una investigación con un desarrollo en vertical (con el foco puesto en obtener el tratamiento contra el Sarcoma de Ewin) y al mismo tiempo es horizontal. Y es aquí donde está la grandeza, la generosidad y, también, la solidaridad del propio equipo de investigación.

Obtener el fármaco que actúa contra las células enfermas, desarrollar el vehículo que lo transporte hasta ellas, descubrir la llave que las abre y desarrollar el mecanismo que seleccione las células  buenas de las malas son sólo algunos de los ejemplos de los pasos que sigue esta investigación contra el Sarcoma de Ewin.

Cada hito que se alcanza podría guardarse con secretismo. Pero esta investigación divulga estos logros permitiendo que otras investigaciones se desencallen. ¿No os parece espectacular las ramificaciones de hasta dónde puede llegar la solidaridad que emana de la marcha cicloturista solidaria?

Causas justas con las que colaborar hay miles, muchas de ellas sin apoyos. Somos un país bastante insolidario en su conjunto y que debemos de aprender de países anglosajones, donde no se entienden muchas manifestaciones deportivas sin que haya un trasfondo social y solidario detrás.

Por todo lo dicho, os invito a participar y/o a colaborar con la 5ª marcha cicloturista solidaria Velo Club – Fundación Alba Pérez. No esperes a actuar cuando un invitado inesperado llama a tu puerta. Actúa ya…. ¡por qué nunca sabes donde están las respuestas a tus preguntas!

Dale al me gusta, comparte e inscríbete AQUÍ… y si no puedes venir siempre te queda la opción del Dorsal Solidario.

¡Si Alba lucha! ¡Yo lucho! ¿Y TU?

NA Fotos Calvox, Ciclismo Ninja y Kris Moya Studio

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4 pensaban en “Cáncer, dolor, esperanza y una marcha cicloturista solidaria”

  1. Gran artículo, Nicolás. Dices varias cosas muy certeramente, como las sensaciones que se tienen al convivir con el cáncer. Yo puedo dar fé, porque lo he vivido desde los dos lados. Como familiar de un enfermo que perdió, y como superviviente de la enfermedad, y que le debe mucho a tratamientos que hace 10 años no existían. Por eso, dedicarle una parte de tu actividad o dinero a que la investigación no pare, y que cada día seamos más los que podamos cantar victoria, debería ser una prioridad en nuestras vidas. Al menos, así lo entiendo yo e intento llevarlo a la práctica. Con las muy modestas aportaciones, pero con el compromiso de colaborar activamente en todo lo que sea posible. Y si es combinando pasión y solidaridad, la satisfacción es completa.
    Nada más, Nicolás. Quizá solo agradecerte el esfuerzo en organizar algo como la Solidaria Velo club- Alba Pérez. Nos vemos el día 22 y, a pesar de lo ajetreado que estaras, espero poderte saludar. Mientras, un abrazo!

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