8 de marzo, día de la mujer, día de reivindicar derechos, día de llevar el ciclismo femenino al primer plano. ¡Que empiece el cambio!

8 de marzo, día de la mujer

No soy muy partidario de celebrar un día para algo concreto, aunque tengo que reconocer que para poder llamar la atención y sensibilizar ante situaciones que requieren un cambio o una movilización, realmente, a estos días, se les puede sacar mucho partido.

El 8 de marzo se celebra tradicionalmente el día de la mujer trabajadora. Es una jornada de reivindicación de los derechos de la mujer en una sociedad donde el rol masculino tiene un papel dominante.

Estamos en un momento donde esa desigualdad ya no tiene ningún sentido, es injustificable. Nuestra sociedad necesita un cambio profundo y, creo sinceramente, que son las mujeres las que tienen que liderar ese cambio.

Mucho se ha avanzado en el mundo occidental. Pero aun queda mucho por hacer, tanto en el campo de los hombres como en el de las mujeres para corregir esta situación. Esa anhelada igualdad es posible. Sólo hace falta ir a por ella.

ciclismo femenino en el 8 de marzo

Si a nivel social hay mucho camino por recorrer en esto de la igualdad, en lo que hace referencia al deporte la diferencia ya es abismal. En deportes “mayoritarios” como el fútbol, la presencia es testimonial, así que no hablemos de lo que ocurre en el ciclismo femenino.

La prensa generalista sólo se preocupa cuando hay algo de relumbrón (ver el caso de la Mireia Belmonte, Laia Sanz o Carolina Marín, por poner sólo unos ejemplos), pero es que en la prensa llamada “deportiva”… ¡menudo panorama!

De 50 páginas que tienen los diarios deportivos, 35 las dedican en exclusiva al fútbol haciendo de palmeros de un club u otro. Las 15 restantes la reparten entre la contraportada (normalmente futbolera), televisión, baloncesto, balonmano, motor y polideportivo (un eufemismo para meter todo el resto de deportes).

Con este panorama del circo mediático (la TV y radios van por los mismos derroteros) es difícil encajar el deporte femenino y, aun menos, el ciclismo femenino. Presencia testimonial o inexistente.

Para colmo, desde el propio mundo del ciclismo se ningunea al ciclismo femenino, aunque es un ciclismo que poco a poco va cogiendo fuerza a trancas y barrancas. Y lo digo pese a la aparición del Movista femenino.

Una prueba de lo que digo es la última polémica dentro del seno del ciclismo: las azafatas de los pódiums. No voy a entrar en esta discusión, que la encuentro ridícula, pero si los ríos de tinta dedicados a esta polémica se hubieran dedicado a potenciar y alimentar al ciclismo femenino… ¿No hubiera sido mejor? Se acabaron las azafatas y del ciclismo femenino nadie se acuerda.

ciclismo femenino en nuestro día a día

La realidad es tozuda y cabezona. Nos empeñamos en no ver la realidad.

Después de un parón de 6 años, allá en el 2012 volví a retomar hábitos ciclistas. Y una de las primeras cosas que me llamó la atención (¡con alegría!) fue la creciente presencia de chicas en nuestras carreteras.

Desde grupetas sólo compuestas por chicas hasta el aumento de su presencia en los clubs tradicionales, era una realidad que poco a poco se está convirtiendo en normalidad.

En competición cada vez hay más chicas, los organizadores de marchas cicloturistas cada vez tienen más en cuenta a este colectivo (pensando en sus necesidades particulares) y su presencia hasta en pruebas tan especiales como las brevets ha dejado de ser testimonial.

Otro detalle que quiero citar es el de la lucha por el colectivo ciclista. Y es aquí donde me viene un nombre: Anna González (#PorUnaLeyJusta). ¿Hace falta entrar en detalles? Ha llegado donde no ha llegado nadie, ha movido conciencias que no ha movido nadie, ha luchado por unos derechos legítimos como nadie lo había hecho antes.

La presencia de la mujer en el ámbito ciclista es una realidad que no se puede ignorar ya por más tiempo. Su presencia tiene que abanderar el cambio en todos los ámbitos de la sociedad, liderando proyectos ilusionantes.

La igualdad es posible. La igualdad es necesaria. Sólo hay que creérselo y trabajar con tesón por ella, aunque el camino esté jalonado de obstáculos. Y en lo que al ciclismo femenino se refiere, sólo le auguro un futuro muy prometedor, aunque el perfil de la ruta esté repleto de puertos HC.

Y tu… ¿cómo vives este 8 de marzo?

Dale al me gusta, comparte y déjame tus comentarios.

NA Fotos propias y Ciclismo Ninja

 

3 pensaban en “Reivindicando un ciclismo femenino en el día de la mujer”

    1. Hola Soraya!!!
      Me pones en una situación de responsabilidad extrema!!! Esto de asesorar no es tan sencillo!!! Ja ja ja!!!
      Bromas a parte. Te paso teléfono de contacto y hablamos. Y en lo que pueda ayudarte cuenta conmigo.
      Saludos!!

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